miércoles, 12 de marzo de 2008

Y se hizo película

La noche estaba más fría de lo habitual, el Mediterráneo rugía con desconsolada violencia. Amanecía, pero no calentaba el sol.
Todas las noches, satisfechas sus ansias de sangre, Xoan recordaba, antaño, cuando su cuerpo podía amar a las hijas de los gitanos que hoy son su cena. La pregunta lo estocó, haciéndole una rauda herida donde solía estar su corazón: "¿Quién eres?" La respuesta parecía no llegar nunca. Se conformaba con hacerse llamar Xoan, eso tenía que bastarle.
La víspera de Navidad de 1644 una inocente niña ingresó a su escondite, huyendo de malvados lobos, y encontró su ataúd abierto.
¡Malditos cazadores! Lo habías descubierto, estaba seguro. No, él no terminaría en una hoguera, no caería en las manos de los cristianos. En ese momento decidió emprender una cruzada contra la inquisición.
Arrasó conventos a sangre y fuego. Aterrorizó abadías, descuartizó capellanes, ofreció monjas a ghouls violadores y desencadenó la peste en Lutecia.
Sin embargo, con esto no consiguió nada en concreto. Tuvo que esperar varios siglos para poder desmantelar a la Santa Intitución, mediante ardides. Finalmente, entrado el siglo XXI, se cambió el nombre a Dan Brown y publicó un best seller.

1 comentario:

Paula Amengual dijo...

noooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo